¿Razón? Miedo.
Si elimino el último recuerdo
que tengo de tus ojos,
si lo cambio por siete momentos
de felicidad espontánea,
no quedará nada en mí
de lo más bello que nunca
ha acariciado mi alma.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Suplica desesperada
Cuántas noches he pasado
imaginándome a tu lado
la burbuja estalló.
Pasa tanto y tanta gente
mostrándose indiferente
ya no sé qué siento yo.
Y ahora me voy a dormir
y no te reclamo aquí
o así intento convencerme.
Después del dolor de abril
he dejado de sufrir
hasta que llegue septiembre.
Concédeme una tregua,
deja que recomponga
mi corazón.
Abandono esta guerra
hasta que lo vuelvas a
partir en dos.
Y reír otra vez,
(¿para qué?)
Si olvidé en tu piel
los restos de mi cordura.
Y al volar y caer
sin querer, traspasé
la puerta de la locura.
Solo un soplo de aire
te conduce hacia mí.
Te quiero, dejar ir.
Valiente cobarde.
Concédeme una tregua,
deja que recomponga
mi corazón.
Abandono esta guerra
hasta que lo vuelvas a
partir en dos.
Y reír otra vez,
(¿para qué?)
Si olvidé en tu piel
los restos de mi cordura.
Y al volar y caer
sin querer, traspasé
la puerta de la locura.
Después de fumarte
no existes sino en mí.
Pintemos claro el fin
para al fin borrarte.
imaginándome a tu lado
la burbuja estalló.
Pasa tanto y tanta gente
mostrándose indiferente
ya no sé qué siento yo.
Y ahora me voy a dormir
y no te reclamo aquí
o así intento convencerme.
Después del dolor de abril
he dejado de sufrir
hasta que llegue septiembre.
Concédeme una tregua,
deja que recomponga
mi corazón.
Abandono esta guerra
hasta que lo vuelvas a
partir en dos.
Y reír otra vez,
(¿para qué?)
Si olvidé en tu piel
los restos de mi cordura.
Y al volar y caer
sin querer, traspasé
la puerta de la locura.
Solo un soplo de aire
te conduce hacia mí.
Te quiero, dejar ir.
Valiente cobarde.
Concédeme una tregua,
deja que recomponga
mi corazón.
Abandono esta guerra
hasta que lo vuelvas a
partir en dos.
Y reír otra vez,
(¿para qué?)
Si olvidé en tu piel
los restos de mi cordura.
Y al volar y caer
sin querer, traspasé
la puerta de la locura.
Después de fumarte
no existes sino en mí.
Pintemos claro el fin
para al fin borrarte.
sábado, 24 de noviembre de 2012
¿Liberación?
Ese era el objetivo, liberarse, ¿no? Dejar de pensar, olvidarse de todo. Qué fácil parecía y como se ha complicado... Es verdad que he dejado de pensar, en todo, menos en ti.
Se supone que debería estar feliz, y se supone que debería estar triste. No sé que se supone, porque no sé como debería estar ni como estoy. Risa histérica, lágrimas que nunca salen, que no sé que están esperando. Yo, por mi parte, espero que sean lágrimas limpiadoras, que te lleven lejos, pero nunca lo son. Nunca es nada de lo que yo planeo. Ahora vivo, sin que me importe nada, pero mi alma desea encontrar algo que le importe lo suficiente como para volver a dejarse ver libre. Que ya lo ha encontrado, me comunican... ah sí, pero no puede salir. No puede expresarse, y eso la está matando. Pero si es culpa suya... dile que pare de torturarse, que mire el cielo, que aprecie la belleza de otras cosas. Lo intenta, lo intenta, todo a su tiempo. Pues que tiempo tan malo está pasando por nada. Ya lo sabe ya, ¿y que quieres que haga? Te he dicho que lo intenta, pero es tan fuerte lo que la amenaza, que sus ganas de luchar no son suficientes. Solo le queda esperar, porque no tiene nada mejor que hacer, excepto estar triste.
Y aunque me veas mostrando una sonrisa, como si no pasara nada, recuerda lo que acaece a mi alma, rota y vuelta a unir, en una inyección de repentina felicidad arrebatada, que la ha dejado descolocada, sin saber qué hacer o sentir.
Porque al igual que lloramos de felicidad, reímos de tristeza.
Se supone que debería estar feliz, y se supone que debería estar triste. No sé que se supone, porque no sé como debería estar ni como estoy. Risa histérica, lágrimas que nunca salen, que no sé que están esperando. Yo, por mi parte, espero que sean lágrimas limpiadoras, que te lleven lejos, pero nunca lo son. Nunca es nada de lo que yo planeo. Ahora vivo, sin que me importe nada, pero mi alma desea encontrar algo que le importe lo suficiente como para volver a dejarse ver libre. Que ya lo ha encontrado, me comunican... ah sí, pero no puede salir. No puede expresarse, y eso la está matando. Pero si es culpa suya... dile que pare de torturarse, que mire el cielo, que aprecie la belleza de otras cosas. Lo intenta, lo intenta, todo a su tiempo. Pues que tiempo tan malo está pasando por nada. Ya lo sabe ya, ¿y que quieres que haga? Te he dicho que lo intenta, pero es tan fuerte lo que la amenaza, que sus ganas de luchar no son suficientes. Solo le queda esperar, porque no tiene nada mejor que hacer, excepto estar triste.
Y aunque me veas mostrando una sonrisa, como si no pasara nada, recuerda lo que acaece a mi alma, rota y vuelta a unir, en una inyección de repentina felicidad arrebatada, que la ha dejado descolocada, sin saber qué hacer o sentir.
Porque al igual que lloramos de felicidad, reímos de tristeza.
sábado, 17 de noviembre de 2012
Pasa, pasa
Podríamos decir que un capítulo de mi vida se ha acabado. Por que yo he querido terminarlo. Sí, pero espero que no haya sido el último de la temporada. No sé si me entiendes. Tampoco me importa. Tan solo ''paso''. Vaya palabros utilizamos los jóvenes de hoy en día, ¿eh? Sin embargo no se me ocurre otra forma de explicarlo.
Para cerrar el capítulo tuve que pasar. Cuando todo importaba al máximo y ya no importaba nada, liberación.
Para continuar después del supuesto fin tengo que pasar. Que pase todo rápido. He enseñado a mi corazón a no mirar lo que no le conviene. O a mirarlo y que no le importe. Qué más da. ¿Ves cómo practico?
He descubierto, que cuando no piensas, no meditas ni reflexionas, las cosas simplemente suceden. Cuando sueltas un ' Pffs, no me importa lo que ocurra.' sincero, resulta que ocurre todo lo que habías estado esperando cuando sí te importaba. También he aprendido algo, eh. Cuanto más piensas, más esperas. Si no piensas, no esperas, y viceversa. Y cuando no esperas, pasa. Cuando pasas, pasa.
No te voy a invitar a entrar, pues eso significaría pensar en ti, quienquiera que seas, preguntarme si querrás tomarte un café, que sucedería después y todas esas películas que en realidad no me gustan. Así que, yo estoy dentro, pero vuelvo a pasar. Y tú entra cuando te dé la gana, que aunque no te esté esperando, ni quiera, te recibiré con los brazos abiertos.
Para cerrar el capítulo tuve que pasar. Cuando todo importaba al máximo y ya no importaba nada, liberación.
Para continuar después del supuesto fin tengo que pasar. Que pase todo rápido. He enseñado a mi corazón a no mirar lo que no le conviene. O a mirarlo y que no le importe. Qué más da. ¿Ves cómo practico?
He descubierto, que cuando no piensas, no meditas ni reflexionas, las cosas simplemente suceden. Cuando sueltas un ' Pffs, no me importa lo que ocurra.' sincero, resulta que ocurre todo lo que habías estado esperando cuando sí te importaba. También he aprendido algo, eh. Cuanto más piensas, más esperas. Si no piensas, no esperas, y viceversa. Y cuando no esperas, pasa. Cuando pasas, pasa.
No te voy a invitar a entrar, pues eso significaría pensar en ti, quienquiera que seas, preguntarme si querrás tomarte un café, que sucedería después y todas esas películas que en realidad no me gustan. Así que, yo estoy dentro, pero vuelvo a pasar. Y tú entra cuando te dé la gana, que aunque no te esté esperando, ni quiera, te recibiré con los brazos abiertos.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Toc, toc
¿Se puede?
¿Se puede dejar de querer de un momento a otro? ¿Habiéndolo intentado mil veces antes, y todas sin éxito?
Pues no lo sé. Lo que sé, es que a lo mejor no eres tan perfecto como creía. Tan mágico. Tan para mí.
Y mira que lo he pensado. Mira que he tratado de convencerme de esto. Todos los putos días. Todas las veces que he llorado por ti, me decía: ''Si es gilipollas, joder'' y nada. Nada hasta, ¿qué? Hasta que no hay nada de verdad. Bueno, vale. Puede que exagere. Claro que te pienso. Otra vez, todos los putos días. Pero ese pensamiento ya no le da un latigazo a mi corazón. No me hace querer tenerte aquí delante y soltarte 'TE QUIERO HIJO DE PUTA'. Simplemente me hace reflexionar. ¿Qué veía yo en ti? Claro que te lo puedo decir. Claro que lo sé. Y claro que me gusta. Por algo me marcaste tanto, ¿no?
Este momento no es de los peores que he pasado por ti. Últimamente no he tratado de borrarte. De arrancar esa parte de mí que te habías construido. Incluso puede que te haya querido más. Pero ya ves. Cosas que pasan, o que ya no pasan. Tal vez sea porque hace tiempo que no te miro a los ojos. Tal vez cuando me hables un día de estos me vuelva a derretir. Pero no lo creo. Espero que no.
Aún así, sigo queriendo que sepas todo lo que me ha pasado contigo, que has sido el protagonista de estos textos durante bastante tiempo, buena inspiración, sonrisas en ciertos momentos, lágrimas en otros... que lo sepas todo. ¿Para qué? Pues no sé, a mi me gustaría saberlo. Si he tenido tanto efecto en una persona, si ha llegado a amar mis defectos. Son cosas que se necesitan saber en la vida, digo yo. Y si no pues mira, es que yo quiero que lo sepas. Ya no para matar esa última esperanza, o para esperar que me cojas en brazos y me lleves a algún castillo, si no por más bien algún deber moral que tengo conmigo misma. Me lo debo. He prometido ser valiente. He prometido mirarte a la cara y que de mi boca salga un te quiero. Pero ahora mismo me estoy prometiendo que, en el momento en el que me vea capaz de pronunciar esas palabras, sea porque en mi mente se pronuncie un 'pero ya no'.
¿Se puede dejar de querer de un momento a otro? ¿Habiéndolo intentado mil veces antes, y todas sin éxito?
Pues no lo sé. Lo que sé, es que a lo mejor no eres tan perfecto como creía. Tan mágico. Tan para mí.
Y mira que lo he pensado. Mira que he tratado de convencerme de esto. Todos los putos días. Todas las veces que he llorado por ti, me decía: ''Si es gilipollas, joder'' y nada. Nada hasta, ¿qué? Hasta que no hay nada de verdad. Bueno, vale. Puede que exagere. Claro que te pienso. Otra vez, todos los putos días. Pero ese pensamiento ya no le da un latigazo a mi corazón. No me hace querer tenerte aquí delante y soltarte 'TE QUIERO HIJO DE PUTA'. Simplemente me hace reflexionar. ¿Qué veía yo en ti? Claro que te lo puedo decir. Claro que lo sé. Y claro que me gusta. Por algo me marcaste tanto, ¿no?
Este momento no es de los peores que he pasado por ti. Últimamente no he tratado de borrarte. De arrancar esa parte de mí que te habías construido. Incluso puede que te haya querido más. Pero ya ves. Cosas que pasan, o que ya no pasan. Tal vez sea porque hace tiempo que no te miro a los ojos. Tal vez cuando me hables un día de estos me vuelva a derretir. Pero no lo creo. Espero que no.
Aún así, sigo queriendo que sepas todo lo que me ha pasado contigo, que has sido el protagonista de estos textos durante bastante tiempo, buena inspiración, sonrisas en ciertos momentos, lágrimas en otros... que lo sepas todo. ¿Para qué? Pues no sé, a mi me gustaría saberlo. Si he tenido tanto efecto en una persona, si ha llegado a amar mis defectos. Son cosas que se necesitan saber en la vida, digo yo. Y si no pues mira, es que yo quiero que lo sepas. Ya no para matar esa última esperanza, o para esperar que me cojas en brazos y me lleves a algún castillo, si no por más bien algún deber moral que tengo conmigo misma. Me lo debo. He prometido ser valiente. He prometido mirarte a la cara y que de mi boca salga un te quiero. Pero ahora mismo me estoy prometiendo que, en el momento en el que me vea capaz de pronunciar esas palabras, sea porque en mi mente se pronuncie un 'pero ya no'.
sábado, 3 de noviembre de 2012
¿Soy idiota o lo eres tú?
Creo que nunca encontraré la respuesta a esa pregunta. Reflexionemos. Supongo que yo, por creer que tú podrías serlo. Eso significaría darte más importancia de la que en realidad tienes. De la que yo quisiera que tuvieras. Si tú fueras el idiota, tendría que odiarte, y mi corazón no se ve capaz de hacerlo. Sigue buscando tus virtudes, desenterrando recuerdos que me hagan susurrar 'pero te quiero...' aún cuando la decepción se ha abierto paso varias veces por esa barrera de ilusión que me rodea. ¿Por qué no me dejas tirarlo todo a la basura? Si a ti ni siquiera te importa...
Así que podemos afirmar que la idiota soy yo. Yo, dándole vueltas una y otra vez, a la misma pregunta, '¿qué piensas?' Pero si nunca te lo pregunto, ¿cómo lo voy a saber? Yo, comiéndome una tableta de chocolate y la cabeza.
Si has leído esto, me darás la razón. Y sí pensaras que eres tú el idiota, házmelo saber, y dejemos juntos de serlo.
Así que podemos afirmar que la idiota soy yo. Yo, dándole vueltas una y otra vez, a la misma pregunta, '¿qué piensas?' Pero si nunca te lo pregunto, ¿cómo lo voy a saber? Yo, comiéndome una tableta de chocolate y la cabeza.
Si has leído esto, me darás la razón. Y sí pensaras que eres tú el idiota, házmelo saber, y dejemos juntos de serlo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)