Al final esperar solo consiste en
desesperar
y arrancarte la piel a tiras
preguntándote si alguien espera
que algo acabe
el final de una historia
de tu desgracia
o el vuelo aleatorio de cualquier pájaro
sentado en un balcón lleno de flores marchitas
cansadas de, lo dicho,
esperar a que alguien las riegue
y muertas
del asco
porque las rocían con agua
pero no con amor
Escribir mientras esperas
al final te enreda todas las venas, los pulmones y el hígado
en un nudo alrededor del corazón
que aprieta con más fuerza de la necesaria
o de la que a lo mejor puedes soportar
en cada gesto que parece el desenlace
de lo que en realidad es otro nuevo capítulo
que añadir a tu libro de fracasos
Al final esperar consiste en una canción demasiado fuerte
que no te recuerde a nada
pero te haga llorar de todas formas
y te secas las lágrimas una a una
contando cada nota que te ha provocado dolor
porque no tienes nada mejor que hacer
o no quieres hacer nada mejor
En sí, podría decirse que vivimos esperando
a la muerte
a que todo acabe
tenga final feliz o no
porque eso es lo que queremos
un final
con la cabeza baja afirmamos que no queremos ser inmortales
simplemente porque somos cobardes
y no podemos hacernos a la idea
de esperar para siempre
así que nos quedamos
sentados
callados
y tristes
cortando todos los minutos
absorbiendo los segundos
que no estamos esperando
juntos
porque al final lo que esperamos
en los dos sentidos
es a alguien que espere a nuestro lado
haga de la vida
un lugar más ameno
y que deseemos levantarnos de un salto
dejar de mirar a la nada
y correr de la mano
hacia donde sea que vayamos