Ahora entiendo la euforia
esa flor que muchos llevan
en el pecho.
La inercia que el mundo mueve
siento la rabia que estalla
la furia que rompe olas
en mi espalda.
Entiendo muy bien la lucha
furor en alma y bandera
la pasión que nos consume
el grito que nos agarra
siempre adentro.
Comprendo el feroz deseo
anhelo la piel desnuda
el pánico al desconcierto
me amparo en las sensaciones
y espero con impaciencia
la mirada.
Por fin me recorre brisa
bullicio por las entrañas
entre cenizas renazco
de suspiros me construyo
me deleito en la belleza
y encuentro fieles razones
en concierto.
Bendigo la unión vencida
me identifico en poetas
en un lento amanecer
en los colores, matices
la naturaleza viva
me uno a la búsqueda eterna
comparto el vibrar nervioso
que no acaba.
Ahora entiendo el cantar
el ímpetu que dispara
la tracción que nos reúne
la cárcel en armonía
me reflejo en libertades
me aúno con los que afirman
por un roce haber vivido
y de estrellas y luceros
me alimento.
Ya sé hablar de perfección
del coraje que me araña
una flecha al descubierto
me despojo de elección
suplico que pare el tiempo
por saberme en compañía
ya sean siglos o segundos
no importa si es precipicio
o un principio que solo va
in crescendo.