He vivido cada día
como un puñal clavado
en el calendario
desde que me fui no conozco
certeza o probabilidad de ausencia.
He volcado mis fuerzas
en mantener los ojos abiertos
me cuesta horrores aceptar
la futilidad de mi recuerdo
(disolviéndose de ti).
He leído poemas de amor
hasta distorsionar su contenido
no sé ser más fuerte
que la inercia de buscarte.
He tejido una fina red
de cambios donde sentirme a salvo
dudo si he de reconocer
su utilidad o el nihilismo.
He llenado mis mañanas
de ruido y silencio absorto
sobrevivir es imposible
el domingo si está nublado.
He hurgado y hay vacío
no existe perdón sin culpa
entre la conciencia y el cargo
a mí solo me duele una herida
y es no tenerla.