domingo, 30 de junio de 2013

Somos personas con las manos en la tierra

La cuestión es sentarse a esperar la puesta de sol con un cigarro en la boca y que el humo se funda con el canto de los pájaros y el frío se clave en tu piel haciéndote parecer la flor más bella de todas un invierno cualquiera en el jardín de una persona cualquiera.

Creo que no voy a deshojar esa flor solo por el placer de saber si estaría bonita sin pétalos, porque sé que estará bonita de cualquier modo.

Así que qué más da ser rosa, o poeta, si al final las lágrimas son flores y yo debo ser un prado precioso. 

Que no se seque. 

Mil veces habré intentado podarlo, pero ahora he comprendido que así perdería todo su encanto. Felices estamos radiantes, pero tristes estamos más guapos. Llora pues, para que no dejen de crecernos los geranios, y tenga algo con lo que decorar el vacío que tarde o temprano dejarás cuando me plantes. 

Aún no estoy muerta, puedo cuidar de mis propias flores.

Ven tú a cuidarme a mí y que así desaparezcan. O llamame llorando y te llevaré a ver los girasoles que crecen al sol, para regalarte un poco de la alegría que no tengo.

La pregunta es como voy a desenredar tus raices de mis brazos y piernas. No me entierres todavía. ¿No existe algo llamado  árbol corazón?

Talando bosques estamos matando personas, pero a mí me vale con que no te vayas tú.
Llora, llora todas las flores que hemos marchitado. No hay vuelta atrás, los pétalos no pueden recuperar su color, yo no puedo recuperar la sonrisa.

 Llorad, flores. Brotad, lágrimas.

Doctor, ¿no puedes curarlas?

                                                      ¿no puedes curarme? 

La cuestión es sentarse a esperar a que crezca algo y rezar porque el sol no decida ocultarse mientras leemos una primavera cualquiera en un jardín cualquiera, y que las canciones que suenen nos recuerden a cuando no queríamos irnos, y al regreso que está por venir.

Que vengas y llores, que nos hace falta una excusa bonita para dejar de hacerlo. O para pintar la casa de verde, que inundados estamos más guapos.


viernes, 14 de junio de 2013

P(2)

Queremos quitarle hierro al asunto
y al final nos hemos quedado sin fe
vale que no encontramos la química
pero es que tampoco llegamos a lo físico

he recibido una invitación
a nuestro maravilloso enlace
covalente
aunque no valga

con levantarse de la cama
y sentir que estamos hechos

unos para otros

si somos independientes
¿por qué no puedo vivir sin ti?
¿por qué ni siquiera puedo morir sin ti?
¿y por qué no puedo... contigo?

que querer es poder
y mira si te quiero
que me pillo los dedos
al jurar por mi vida
que sí, que la mía
vale la tuya
tu pena 

como aquellos que desean fumarse la distancia
nosotros también,
estando a dos milímetros
de hombros, piernas entre sábanas y camas sin hacer

y aún así más kilómetros nos separan
que a aquellos que se enamoran
de pequeños seres verdes
 los martes

que sí, que nos queremos
bien lejos
y tan cerca
que no queme el recuerdo

Que no hay problema, Houston.

verdadera alarma es tu mirada
descendiendo como fuego,
rompiendo mi calma
y mi odio y el tuyo
juntos, porque que sí, porque se quieren
de cualquier modo
y a pesar de todo

y ahí es cuando
y donde, científico,
resuelvo el problema
de X e Y
de nuestra existencia
de ti y de mí
de nosotros sin nosotros
de amor sin odio
de odio sin amor

que sí, que hay muchas soluciones
y aún más reacciones
pero lo que es ineludible
de un modo totalmente matemático
y absolutamente carente de sentido
es que sí, que nos queremos.