Supongo que al final el amor versa sobre apreciar lo bello en lo horrible.
Por ejemplo conozco a alguien que hace que ame las ojeras que salen al no dormir, que vea preciosas un puñado de flores marchitas solo porque están en sus manos... Este alguien me hace ver luz en la oscuridad, o simplemente me ha hecho darme cuenta de que la oscuridad puede ser maravillosa. Hace que las canciones desafinadas suenen mejor que una perfectamente compuesta, y que una casa derruida tenga mucho más encanto que un chalet de tres pisos con piscina. También hace que ame una letra torcida, una historia con final amargo o un plato agridulce.
He aprendido a flotar en sus brazos, a cambiar ruedas pinchadas, a disfrutar del frío, a recoger cristales y a tomar decisiones dificiles. A llorar. A dibujar sentimientos y a creer en que los corazones rotos se pueden reparar, y déjame decirte que estos son mucho más bonitos.
Porque él hace que los malos tragos sepan a dulce licor de melocotón, solamente con su compañía, haciendo perfecto cada momento que debería ser odiado. Y por eso precisamente lo amo, porque hace que ame cada instante de mi propia vida, de una manera un tanto nitzscheana, me ha enseñado a creer en los defectos, y a convertirlos en el tesoro más preciado de todo su ser.
Por eso puede decirse que amo cuando está demasiado callado, cuando se levanta y se aleja sin mirar atrás, cuando duda de todo y todos y cuando se enfada sin motivo aparente. Su mal humor y su manera de arreglar las cosas. Pues como todos es un ser imperfecto, un puro defecto andante. Y por eso mismo sé que encontrar su belleza es amor.
Que amor es encontrar su parte más malvada y convertirla en la más preciada y hermosa que podamos imaginar.
viernes, 12 de julio de 2013
jueves, 4 de julio de 2013
Consejos inútiles para el insomnio incurable II
El problema está en que le tenemos miedo a dormir
porque ya no queremos soñar
y aunque el sol nos ayuda a mentirnos cada día
dibujándonos una sonrisa más o menos creíble
las noches siempre han sido dueñas de los mejores besos
en este caso diremos versos
aunque no sean muy buenos
y solo sirvan para gritar flojito
todo aquello que nos callamos al despertar
porque las noches son para decir verdades
que al cerrar los ojos negamos completamente
y vida, no quiero morir sin mirarte a los ojos
y cantarte despacio
todas las canciones que te compuse en vela
sálvame niño, sálvame ya
que viene el sueño y me envolverá
en un dulce abrazo asfixiante
mostrando todo aquello que quiero
y no puedo conseguir
no queremos dormirsolos
no queremosdormir
lo suficiente
como para levantarnos de la cama
y consolar al pobre insomne
que escribe sobre el amor ciego
que no ve aunque tenga los ojos abiertos
que duerme aunque esté despierto
y ama aunque no pueda
y ríe aunque lo que más desea en el mundo
sea llorar
y dormir
porque ya no queremos soñar
y aunque el sol nos ayuda a mentirnos cada día
dibujándonos una sonrisa más o menos creíble
las noches siempre han sido dueñas de los mejores besos
en este caso diremos versos
aunque no sean muy buenos
y solo sirvan para gritar flojito
todo aquello que nos callamos al despertar
porque las noches son para decir verdades
que al cerrar los ojos negamos completamente
y vida, no quiero morir sin mirarte a los ojos
y cantarte despacio
todas las canciones que te compuse en vela
sálvame niño, sálvame ya
que viene el sueño y me envolverá
en un dulce abrazo asfixiante
mostrando todo aquello que quiero
y no puedo conseguir
no queremos dormir
no queremos
lo suficiente
como para levantarnos de la cama
y consolar al pobre insomne
que escribe sobre el amor ciego
que no ve aunque tenga los ojos abiertos
que duerme aunque esté despierto
y ama aunque no pueda
y ríe aunque lo que más desea en el mundo
sea llorar
y dormir
lunes, 1 de julio de 2013
Consejos inútiles para el insomnio incurable
Hoy es una de esas noches en las que no puedes dormir
o no quieres
porque sabes que soñar ya no sirve para nada
así que mantienes los ojos abiertos
los pies en la tierra
la cabeza fría
y el corazón
donde nadie pueda encontrarlo
escondido bajo una sábana
a treinta grados
echando de menos su estación preferida
el infierno
no cojas ese tren
pues no te llevara a ningún sitio
que merezca la pena
que has llevado como equipaje de mano estos meses
no sabría decir si han sido buenos o malos
felices o tristes
supongo que los dos
hemos tenido la culpa
de que las noches solo sirvan para echar de menos
lo inalcanzable
es su boca
o un disparo directo al pecho
que actúe como somnífero
y te permita dormir más de diez horas
sin lágrimas
no hay despedidas
pero aún no hemos llorado lo suficiente
como para decir adiós
definitivamente
los silencios pueden matar
y hoy es una de esas noches en las que no cantan
ni los grillos
ni los cigarros (que suenan mejor en femenino)
consiguen componer una nana
que se parezca a abrazar una almohada
y creer en el amor
No dejes de escribir.
Rellena esos vacíos de cama con palabras
que después otros lean y odien
y se pregunten por qué nos morimos tanto
y por qué las noches son tan crueles
como para mantenernos despiertos
esperando
que nunca te duermas
y sueñes despierto
con la realidad que te apetezca
o no quieres
porque sabes que soñar ya no sirve para nada
así que mantienes los ojos abiertos
los pies en la tierra
la cabeza fría
y el corazón
donde nadie pueda encontrarlo
escondido bajo una sábana
a treinta grados
echando de menos su estación preferida
el infierno
no cojas ese tren
pues no te llevara a ningún sitio
que merezca la pena
que has llevado como equipaje de mano estos meses
no sabría decir si han sido buenos o malos
felices o tristes
supongo que los dos
hemos tenido la culpa
de que las noches solo sirvan para echar de menos
lo inalcanzable
es su boca
o un disparo directo al pecho
que actúe como somnífero
y te permita dormir más de diez horas
sin lágrimas
no hay despedidas
pero aún no hemos llorado lo suficiente
como para decir adiós
definitivamente
los silencios pueden matar
y hoy es una de esas noches en las que no cantan
ni los grillos
ni los cigarros (que suenan mejor en femenino)
consiguen componer una nana
que se parezca a abrazar una almohada
y creer en el amor
No dejes de escribir.
Rellena esos vacíos de cama con palabras
que después otros lean y odien
y se pregunten por qué nos morimos tanto
y por qué las noches son tan crueles
como para mantenernos despiertos
esperando
que nunca te duermas
y sueñes despierto
con la realidad que te apetezca
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)