qué bueno perderme
sabiendo
que no me bajarás la luna
pero la soledad
sabiendo
que barajas todas las cartas que no llegamos a escribir
esperando que salga un as de corazones
y te de motivos para mirar al cielo buscando una estrella
aún siendo consciente de su infinita fugacidad
y desees que el momento de admirarla dure un poco más
o haberlo aprovechado
sabiendo
que no podré saborearte
que los mediodías se han convertido en una alternativa
a tener que escuchar el silencio que provocamos
cuando anochece
y se apagan las luces
los deseos vuelan por tu habitación
se dan golpes contra las ventanas como insectos intentando escapar
de una cárcel de besos
sabiendo
que están recluidos dentro de ti
todos luchando por salir
o por volver
sabiendo
que si hay decisiones dificiles en esta vida
no tienen nada que ver con islas desiertas
y que a la pregunta qué te llevarías a una de ellas
mi respuesta sería cuestionar
por qué tienes que irte.