lunes, 19 de enero de 2015

extrapolando posibilidades

Es una pena
que no vayas a estar
cuando por fin deje de echarte de menos
cuando no piense en ti cada vez que pestañeo
y la luna ya no refleje tu sonrisa 

es una pena,
pues te acordarás de mí 
cuando necesites olvidarte 
cuando tus pies busquen donde enredarse 
pero solo encuentren vacío 
cuando te sientas solo 
y nadie se preocupe por levantarte 

matarás alegrías 
y puede que te arrepientas de no haber cuidado
lo que tenías 
de no haberlo visto venir 
o de dejarlo pasar
y suponer que después de la tormenta 
seguiría estando ahí 

aunque probablemente no te darás cuenta 
hasta que sea demasiado tarde 
y cuando intentes alcanzarlo
estará lo bastante lejos 
como para que importe si lo haces 

es una pena 
que todavía no me consideres pérdida 
y que yo, aún crea que algún día 
desees volver a encontrarme

de verdad, que es una pena 
no haberte aprovechado del tiempo que tenías
y ahora querrás recuperar
todos los segundos que te he regalado
y yo ya he tirado 

volverás a preguntarte 
qué hiciste mal 
qué fue lo que falló 
atención 
o nada 

porque así es la vida
es una pena 

verte aquí plantado
intentando regresar a un punto 
que se ha vuelto final 
intentando eliminar el mismo dolor que has provocado

y que ya no riamos juntos 
que el tedio amenace 
que tomes conciencia de tus errores 
que midas tus últimas palabras 
que no me despida 

es 
una 
pena 

que hasta la persona que más te quería 
haya dejado de hacerlo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario