Es una pena
que no vayas a estar
cuando por fin deje de echarte de menos
cuando no piense en ti cada vez que pestañeo
y la luna ya no refleje tu sonrisa
es una pena,
pues te acordarás de mí
cuando necesites olvidarte
cuando tus pies busquen donde enredarse
pero solo encuentren vacío
cuando te sientas solo
y nadie se preocupe por levantarte
matarás alegrías
y puede que te arrepientas de no haber cuidado
lo que tenías
de no haberlo visto venir
o de dejarlo pasar
y suponer que después de la tormenta
seguiría estando ahí
aunque probablemente no te darás cuenta
hasta que sea demasiado tarde
y cuando intentes alcanzarlo
estará lo bastante lejos
como para que importe si lo haces
es una pena
que todavía no me consideres pérdida
y que yo, aún crea que algún día
desees volver a encontrarme
de verdad, que es una pena
no haberte aprovechado del tiempo que tenías
y ahora querrás recuperar
todos los segundos que te he regalado
y yo ya he tirado
volverás a preguntarte
qué hiciste mal
qué fue lo que falló
atención
o nada
porque así es la vida
es una pena
verte aquí plantado
intentando regresar a un punto
que se ha vuelto final
intentando eliminar el mismo dolor que has provocado
y que ya no riamos juntos
que el tedio amenace
que tomes conciencia de tus errores
que midas tus últimas palabras
que no me despida
es
una
pena
que hasta la persona que más te quería
haya dejado de hacerlo.
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