A veces andamos tan perdidos
que lo único que se nos ocurre
es echar a correr
cómo si no íbamos a estar tan cuerdos
si sumar uno siempre resta
importancia
la verdad es que hablamos demasiado
para lo poco que tenemos que decir
las calles nos miran, ausentes
esperando un beso en el portal
y la luna se baja sola
cansada de esperar a su amor verdadero
a emborracharse en cualquier bar
no entiendo las mentiras piadosas
el endaño como excusa
para no hacerlo
e intentamos consolarnos
encasillándonos a nuestro libre albedrío
en el montón de buenas personas
me parece horrible
que no nos estemos muriendo
ni de risa
ni de pena
la próxima vez abre
mejor las piernas
que el corazón
y que sea lo que dios no quiera
sin vuestro permiso, pregunto
si un grito de pánico
suena como un orgasmo
normal que confundamos amor
con miedo.
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