jueves, 31 de diciembre de 2015

Camino

La piedra con la que te tropiezas también se hace daño. Daño colateral. La piedra con la que te tropiezas desearía que no te tropezases con ella. Ella solo quiere lo mejor para ti. La piedra con la que te tropiezas no tiene la culpa de ser una piedra. Piedras hay tantas... La piedra con la que te tropiezas también te odia. Odia el egoísmo humano, que nunca piensa en la piedra si no es en relación a sí mismo. Y le duele. Le duele pensar que no se piense en ella lo suficiente. Que nunca hay un villano que sea del todo villano ni un héroe que sea del todo héroe y que por eso el bien y el mal conviven en la misma piedra. Con la que te tropiezas dos veces por decisión propia. A la piedra le duele igual que a ti, aunque por fuera sea piedra. Detrás de cada bueno, pero no pasa nada hay un voy a romperme. Y cuando la piedra se aparta del camino para dejártelo libre, entonces buscas a la piedra. Y otra vez te tropiezas y te das cuenta de que no deberías haberlo hecho, pero es demasiado tarde. A los dos os duele. Y siempre se repite, y siempre es culpa de la piedra. Y la piedra está hasta los cojones.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Sobres

Estamos sufriendo la masificación del individuo
el egoísmo del pueblo
que se deja caer al vacío
y reza por ser gato
para hacerlo de pie

de rodillas sentimos el filo
del cuchillo sobre nuestras nucas
pero nos creemos a salvo
porque no conocemos otra cosa

nada va bien desde que
un voto se consigue con un 'like'
el azul inunda las calles
y nunca un color tan bonito había patrocinado
una traición tan profunda

siempre que oigo hablar de elegir
pienso en cuando no podía hacerse
y que ahora que podemos
no nos salen las cuentas

no queremos

utilizo plural inclusivo
para que cale en vuestras conciencias
un mensaje de reproche
de esperanza

no hay que dejar que nos vuelvan maleducados
no hay que dejar que nos giren la cabeza
en la dirección que les convenga
no hay que dejar
que nos callen
que nos ignoren
que nos menosprecien

de sonreír

vamos a tomar por fin las riendas
a caminar por donde nos merecemos
y ojala nunca nos vuelva a salir nada

a derechas.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Limites exactos

He conocido el despertar profundo de la ignorancia
te siento vivo y una espina clavada
ardiente y pegajosa
un dolor palpitante que acecha
al ultimo suspiro
que nos queda latente

Otra vez la herida
de belleza incandescente
aflora legítima
resurge altiva
de sus cenizas

y ataca con la fiereza
de todos los cielos e infiernos
destruye ciudades, destruye cuerpos
acuchilla y hace que sangren
los milagros en la mañana

vuelve resonante
cantan coros de negrura
viola leyes, mata delirios
otra vez la herida
moribunda

He presenciado la lenta muerte de la conciencia
epitafios discordantes
ausentes al caer la noche
cavan tumbas que recuerdan a camas

y siento que no sientas
repulsa hacia la raza humana
que mata y muere por prestigio
orgullosa de su sucio destino

Tal vez mañana
encuentre algo de esperanza
tal vez mañana sea menor la decepción
decepción que se cuela por los poros
Y absorbe la critica absurda

Y otra vez el puñal
y la mano
y la carta
y el sobre
y la herida

colándose siniestra
por las grietas de mis pómulos

golpeando violenta
la perspectiva del amor

Al final, siempre es la herida
la que hicimos con la uña cuidadosa

al final solo servirá
haber sido valiente
haberla mirado a los ojos
y sumirte silencioso
en su temeraria rojez.