miércoles, 16 de diciembre de 2015

Limites exactos

He conocido el despertar profundo de la ignorancia
te siento vivo y una espina clavada
ardiente y pegajosa
un dolor palpitante que acecha
al ultimo suspiro
que nos queda latente

Otra vez la herida
de belleza incandescente
aflora legítima
resurge altiva
de sus cenizas

y ataca con la fiereza
de todos los cielos e infiernos
destruye ciudades, destruye cuerpos
acuchilla y hace que sangren
los milagros en la mañana

vuelve resonante
cantan coros de negrura
viola leyes, mata delirios
otra vez la herida
moribunda

He presenciado la lenta muerte de la conciencia
epitafios discordantes
ausentes al caer la noche
cavan tumbas que recuerdan a camas

y siento que no sientas
repulsa hacia la raza humana
que mata y muere por prestigio
orgullosa de su sucio destino

Tal vez mañana
encuentre algo de esperanza
tal vez mañana sea menor la decepción
decepción que se cuela por los poros
Y absorbe la critica absurda

Y otra vez el puñal
y la mano
y la carta
y el sobre
y la herida

colándose siniestra
por las grietas de mis pómulos

golpeando violenta
la perspectiva del amor

Al final, siempre es la herida
la que hicimos con la uña cuidadosa

al final solo servirá
haber sido valiente
haberla mirado a los ojos
y sumirte silencioso
en su temeraria rojez.

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