miércoles, 18 de enero de 2023

De lo lícito

Su mano abrupta cercana incauta

(mi espalda es un páramo y su mano atraviesa) 

su boca tangente llora en la tarde

(mi cuerpo ladra pero nunca recelo)

sus ojos que son líricos cuando remontan 

(mi memoria no se atreve a nombrarle) 

su carne abierta en sentencia dicta

(mi cocina fue un santuario y comí de su carne)

en letanía: su mano ácida sus ojos fieros su lengua piadosa su boca y su carne 

(qué dificil se perdona y qué pronto se olvida, o quizá era al revés)





No hay comentarios:

Publicar un comentario