Una vez escribí sobre contradicciones, decía que lo quería todo. Lluvia, sol, música, silencios, gritos, amor, odio...todo. Pero estas contradicciones que ahora me acontecen no las quiero, no las he pedido, y justo por eso llegan a mí. Se cumplen todos mis deseos de una forma que nunca había llegado a imaginar. Toda magia tiene un precio, me dijeron una vez. Todo deseo tiene un precio y, según cómo lo formules, o cuándo, puede cumplirse de la forma que menos esperabas.
Explícame si no eso de querer a una persona pero no estar con ella. Explícame también eso de odiar a una persona, y de repente mostrar afecto. Explícame por qué estoy escribiendo esto, si había prometido que nada me afectaría. Explícamelo con los ojos. Deja que te mire y comprenda. O mírame tú y entiende que ya no me río, que sueño demasiado y que aún escribo por ti.
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