porque llamo a casa
y no hay nadie dispuesto a abrir
y tú más que todos
me oyes
y cuando me ves por la ventana
me abres
con una sonrisa
pero no las piernas
el corazón
el mismo dedo
que yo te saco
en defensa propia
o ajena
quiero todo el daño para mi sola
si es tuyo
pero damelo a mí
ABRE
que la lluvia se ha vuelto ácida
el sol quema
y tirada en tu puerta
alimentandome de restos
de gestos
de brillos
de ojos
de palabras
te estoy queriendo a muerte.
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