miércoles, 15 de mayo de 2013

Que te estoy odiando a vida,

porque llamo a casa
y no hay nadie dispuesto a abrir

y tú más que todos
me oyes
y cuando me ves por la ventana
me abres
con una sonrisa
pero no las piernas

el corazón

el mismo dedo
que yo te saco
en defensa propia

o ajena

quiero todo el daño para mi sola
si es tuyo

pero damelo a mí

ABRE

que la lluvia se ha vuelto ácida
 el sol quema
y tirada en tu puerta
alimentandome de restos
de gestos
de brillos
de ojos
de palabras

te estoy queriendo a muerte. 


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