El mar esta lleno de basura
que hemos arrojado nosotros
y aún así se nos humedecen los ojos
cuando vemos reflejado en él una puesta de sol
Somos seres maravillosos
maravillosamente imbéciles
que se preocupan por lo indebido
y tienen miedo
a gritar
a gritar
a gritar
lo que sienten
y no pueden levantar
Is this real life?
me preguntas
y ojalá que no
me gustaría responderte
pero las horas pasan
los silencios quedan
para un café, y ponerse al día
ya que solo saben vivir de noche
no hemos aprendido todavía
a pedir abrazos
pero pedimos tabaco a la primera oportunidad
''¿tienes fuego?''
y no vuelven a verse
pues vaya derroche de intimidad
esto no es serio
en serio os lo digo
el camino de la felicidad
lo han cerrado por obras
pero tranquilos, conozco un desvío
por el valle de lágrimas
para qué querremos una escalera al cielo
si muchas veces basta con el 1,90 de tu cama
y la del infierno consta
de todos los paseos que he deshecho
de tu casa
a la locura
juro no volver a enamorarme
y como una tonta me equivoco
en todas las sumas;
en dos siempre hay uno llorando
en todas las restas;
las sonrisas son curvas
no te preocupes
sé que volar es dificil
pero yo que ya lo he intentado
estoy en el suelo
para recogerte
si caes.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
domingo, 17 de noviembre de 2013
Si vienen a por mí tú dame el agua
No hay día que el amor no me recuerde a una gran ventana abierta a un jardín marchito, gris y mustio, que ansía la vida pero no tiene suficiente agua como para que las plantas que deben crecer allí alcen sus tallos y decidan mirar hacia arriba. Y yo en el borde de la ventana, deseando tumbarme en la hierba a escuchar alguna canción que no traiga consigo un agujero en el pecho. Deseando saltar sin pensar en la caída. Y sabiendo a ciencia cierta que no habrá nadie para recogerme cuando de el paso que me lance al vacío.
Esperar a que alguien te salve es de ser muy egoísta, y el amor es lo opuesto al egoísmo, en todas las cartas, actos y miradas. Me pregunto por qué no nos convertimos en salvadores aquellos que hemos saltado por la ventana y nos hemos destrozado piernas y brazos contra el suelo. Aún rota, y con las heridas más que abiertas, he decidido cavar en la tierra mojada, con ambas manos, esperando encontrar raíces que me cuenten una historia feliz, aunque no sea la mía. Traigo agua, que hace falta, más yo no bebo, aunque necesite ríos y ríos para saciar mi sed. Si yo no puedo arreglarme, por lo menos puedo arreglar aquello que me destruye. Y me llamaréis masoca, o buena persona, yo qué sé. No hay nada de malo en desear la felicidad a quien te importa, y hay muchas personas que me importan más de lo que me importo yo.
¿Y a quién le importa?
Voy a saltar una y mil veces. Las heridas son flores, dijeron una vez. Y dejo claro que mis heridas serán tus flores, y que te ayudaré a buscar el Sol para que crezcan sanas y fuertes, mientras yo vivo en un permanente eclipse y en una margarita desojada, que cuenta las lágrimas derramadas por los dos, hasta que las nubes desaparezcan y cada uno siga su camino. A arreglar otros jardines, a abrir más ventanas, a salvar y ser salvados, recordando siempre la mano que te empujó hacia abajo, gritando que te necesitaba aunque no lo hiciese como tú querías.
Esperar a que alguien te salve es de ser muy egoísta, y el amor es lo opuesto al egoísmo, en todas las cartas, actos y miradas. Me pregunto por qué no nos convertimos en salvadores aquellos que hemos saltado por la ventana y nos hemos destrozado piernas y brazos contra el suelo. Aún rota, y con las heridas más que abiertas, he decidido cavar en la tierra mojada, con ambas manos, esperando encontrar raíces que me cuenten una historia feliz, aunque no sea la mía. Traigo agua, que hace falta, más yo no bebo, aunque necesite ríos y ríos para saciar mi sed. Si yo no puedo arreglarme, por lo menos puedo arreglar aquello que me destruye. Y me llamaréis masoca, o buena persona, yo qué sé. No hay nada de malo en desear la felicidad a quien te importa, y hay muchas personas que me importan más de lo que me importo yo.
¿Y a quién le importa?
Voy a saltar una y mil veces. Las heridas son flores, dijeron una vez. Y dejo claro que mis heridas serán tus flores, y que te ayudaré a buscar el Sol para que crezcan sanas y fuertes, mientras yo vivo en un permanente eclipse y en una margarita desojada, que cuenta las lágrimas derramadas por los dos, hasta que las nubes desaparezcan y cada uno siga su camino. A arreglar otros jardines, a abrir más ventanas, a salvar y ser salvados, recordando siempre la mano que te empujó hacia abajo, gritando que te necesitaba aunque no lo hiciese como tú querías.
lunes, 11 de noviembre de 2013
Trina
Me ha revelado un sueño que la guerra ha terminado
y de paso ha dejado caer un es tupido velo
porque no dejamos de correr hacia lo inalcanzable
y algunas fotos en las que las sonrisas ya son verdaderas.
Me cubro la cabeza con las sábanas
que luchen allá afuera
no quiero salir hasta que la bomba haya estallado
y los restos sean lo bastante grandes como para ser queridos
y seres amados os digo:
no dejeis nunca de buscar lo que nunca mejor dicho
habéis encontrado
algo por lo que levantaros.
El simple hecho de retirarse
me da la fuerza necesaria para saltar hacia delante
y beberme todo el mal trago de un tirón
porque al final el vaso siempre se vacía
solo para llenarse de nuevo.
Ya no hacen falta enfermeras
ni curas, ni plegarias al universo, ni chocolate
y la razón es simplemente que no hay razón
para que los necesite.
Déjame decirte que ya está todo dicho
y aquí y ahora no niego nada que no sea importante
pero ojalá el amor esté reñido con la destrucción
si de todas formas va a doler lo mismo
mirándonos a la cara que llorándonos a las espaldas.
No te lleves todas tus maletas
siempre puedes volver a deshacerlas
pero ten en cuenta que me he apropiado de los dos lados de la cama
y he recompuesto las esculturas que rompieron la noche con sus gritos
al estallar en mil pedazos.
Es curioso porque voy a salir de nuevo al mundo
a mirar con delicadeza
y como es natural, a querer de forma insana
pero en un arranque de optimismo hacia los dos
a dar todos los abrazos que a mí no me han dado.
y de paso ha dejado caer un es tupido velo
porque no dejamos de correr hacia lo inalcanzable
y algunas fotos en las que las sonrisas ya son verdaderas.
Me cubro la cabeza con las sábanas
que luchen allá afuera
no quiero salir hasta que la bomba haya estallado
y los restos sean lo bastante grandes como para ser queridos
y seres amados os digo:
no dejeis nunca de buscar lo que nunca mejor dicho
habéis encontrado
algo por lo que levantaros.
El simple hecho de retirarse
me da la fuerza necesaria para saltar hacia delante
y beberme todo el mal trago de un tirón
porque al final el vaso siempre se vacía
solo para llenarse de nuevo.
Ya no hacen falta enfermeras
ni curas, ni plegarias al universo, ni chocolate
y la razón es simplemente que no hay razón
para que los necesite.
Déjame decirte que ya está todo dicho
y aquí y ahora no niego nada que no sea importante
pero ojalá el amor esté reñido con la destrucción
si de todas formas va a doler lo mismo
mirándonos a la cara que llorándonos a las espaldas.
No te lleves todas tus maletas
siempre puedes volver a deshacerlas
pero ten en cuenta que me he apropiado de los dos lados de la cama
y he recompuesto las esculturas que rompieron la noche con sus gritos
al estallar en mil pedazos.
Es curioso porque voy a salir de nuevo al mundo
a mirar con delicadeza
y como es natural, a querer de forma insana
pero en un arranque de optimismo hacia los dos
a dar todos los abrazos que a mí no me han dado.
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