Por un resquicio del cristal lo vi.
Entraba un pequeño rayo de sol,
se entreabrió una puerta.
Vi en fotogramas la posibilidad,
un abanico bordado en futuro.
Por una rendija la grandiosidad de un momento.
Yo lo vi o quizás lo imaginé.
Con los ojos querría vivirlo.
Pero no lo vi, me lo mostraste.
Me acercaste al indicio,
tú me lo mostraste.
Con el corazón querría vivirlo.
Con las manos querría enseñarte.
Con los dientes disculparte.
Pero nunca es suficiente.
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