Quiero que nos acurruquemos en mi sofá a ver cualquier película. Compartir sudadera, y la tranquilidad de saber que estaremos ahí para llorar. Quiero tener tu mano siempre cogida a la mía. Y la necesidad de necesitarte.
Quiero que se nos acaben los besos, para inventar otros nuevos. Que discutamos durante horas cuál será nuestra canción, y acabar escogiéndolas todas. Que tu música se extienda por mi pecho. Y que estalle al mirarte. Y sonreír porque me miras. Y.
Quiero llamar a tu timbre por todos lo motivos; y llevarte chocolate para endulzar un poco mi amarga existencia. Quiero pasear simplemente. Hablar durante horas de esos temas que no le interesan a nadie, pero que tú y yo intentamos entender. Quiero descubrir una pizca de bondad en tus ojos, y que me confieses que la has encontrado también en los míos. Dejar de querer morir, juntos. Y querer morir juntos.
Gritarte que eres un cabrón, y que te quiero. Jugar un rato al ajedrez, y dejarnos ganar; no tenemos nada que perder, solo a nosotros mismos. Perdernos en tu cama sería más entretenido... mueve ficha.
Que me hables con letras de canciones, y yo caiga rendida a tus pies. Y. En lugar de susurrarme: 'levanta', resbales hasta el frío suelo y suspires. ''Si tú te rompes me rompo contigo, nos las arreglaremos''.
Ya nos levantaremos mañana, a las doce si puede ser. Salir de la cama en calcetines, y robarte una camisa, pues, vaya, tu me has robado el corazón. Y las dudas. Y la pena. Y la soledad. Y.
Y volar a ras del suelo; sabes que no me gustan las alturas, y a ti no te gustan las metáforas.
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