sábado, 22 de diciembre de 2012

Loading

Alguien a quien le parezcan adorables mis calcetines naranjas asomando por las converse bajas azules, después de todo el empeño que he puesto en vestirme correctamente. Alguien que me de patadas con sexy-pies apestosos. Alguien con quien gritar en un concierto de Coldplay. Que me hable solo con frases de canciones. Alguien a quien mirar recién despierto por la mañana y verlo mucho más guapo que de esmoquin. Pero derretirte también cuando vista un esmoquin. Alguien con quien compartir azúcar en vena. A quien no le importe leer contigo en el suelo. Alguien con quien discutir horas y horas, por el mero hecho de quitarle la razón al otro. Alguien con quien escaparte del cine. Alguien con quien correr bajo la lluvia. Alguien. 

viernes, 21 de diciembre de 2012

Re-actitud

Entrar en cualquier red social
y que te pregunte 
¿qué estás haciendo? 

y eso mismo preguntarte
si tu vida tal cual 
ya no tiene el sentido 
que le habíamos dado

y que te vuelva a preguntar 
¿cómo te sientes? 
y querer contestarle
mal 
y que nadie lo entienda

Porque no es normal querer hacer la maleta 
para quedarte en casa 
abrir la puerta y esconderte dentro 
y entre las sábanas susurrar
''dentro de ti'' 





martes, 18 de diciembre de 2012

De lo universal a lo particular

Yo solía escuchar en vez de hablar. Intenta que me calle ahora. Me mordía las uñas y bebía fanta de limón. Tal vez tú no le des importancia, pero me he cambiado a la de naranja, a la que le gusta a todo el mundo. Yo solía hablar muy bien, y no decía palabrotas. Encuentra ahora una frase en mi vocabulario que no contenga la palabra 'joder' o 'puto'. Yo solía gritarle a cualquiera que bebiera o se drogara, y aquí me tienes, dando el mal ejemplo contra el que siempre había luchado. Yo solía prestar atención en las clases, y ahora esa atención es la que me llaman. Yo solía leer todas las noches, y ahora no encuentro tiempo para ello. 
Diré que antes no solía sentir nada, y encontraba la forma de ser más o menos 'perfecta'. Nunca me equivocaba porque tal vez nunca había intentado nada.
 Ahora, después de hacer click y despertar parece que he empezado a vivir, para bien o para mal.  
¿Y por qué siento que he fallado?
 Han ocurrido cosas que deseaba, y que no hubieran sido posibles si no hubiera cambiado. Esta era la parte buena, lo demás no tenía importancia si ocurría algo bueno. 
¿Por qué me sentía tan extrañamente feliz haciendo cosas que antes odiaba? 
Fui de lo particular a lo universal, para conocer lo que era vivir como tal vez había anhelado. Hay que probarlo todo, dicen... 
 Me doy cuenta de que odiaba algunas cosas con razón, pero las locuras, las presiones, y hasta tu opinión me impedían recordarlo con claridad. 
He tenido que caer en la espiral de la normalidad para comprender que yo no quiero ser como había soñado. No me gustaba como era, y he tenido que cambiar para comprender que echo de menos mi forma de ser.  Decido coger las cosas buenas que he aprendido en mi viaje, y olvidar las malas y lo que me han hecho pasar. No quiero más fanta de naranja, no quiero más borracheras, ni amigos falsos, ni palabras vacías, quiero volver a ser el 'yo' que tenía miedo. Pero sin tener miedo. 
 Tal vez lo haya comprendido demasiado tarde, o haya tenido que errar para darme cuenta. Todos nos equivocamos alguna vez, ¿no es cierto? 
Nadie siente más que yo haber caído en aquello de lo que había prometido guardarme siempre. 



domingo, 2 de diciembre de 2012

Dato

Quiero dejar constancia de que siempre estoy y voy a estar ahí. A tu lado, para cuando me necesites
Quizá parezca fría, borde, y quizá también que no me importa nadie, y solo miro por mí. Pero la realidad es que tengo demasiado miedo al rechazo como para demostrar que miro por ti y por todos más que por cualquier canción que suene en mi vida. Tengo miedo de demostrar que alguien me importa y descubrir que yo no importo nada. Tengo miedo de hablar y que el receptor desee el silencio. Tengo miedo de meter la pata con las personas. Miedo de no querer ser escuchada, de no querer ser vista, de no ser querida como yo suelo querer. 
Y para evitarlo escojo la peor de las soluciones. No muestro mis sonrisas, no digo que me gusta lo que cantas, no alabo tus logros. Pero eso no quiere decir que no lo piense, solo que me asusta demasiado mostrar mi faceta sensible. 
Por lo tanto, quiero que sepas que siempre, siempre, estaré esperando que alguien tenga el valor suficiente para mostrar sus debilidades conmigo. Y que siempre aceptaré cualquier cosa que quieras ofrecerme. 
Los primeros pasos no son lo mío, y siempre apreciaré a quién se atreva a dar uno. 

¿Y qué le importa a nadie cómo está mi alma?

Una vez escribí sobre contradicciones, decía que lo quería todo. Lluvia, sol, música, silencios, gritos, amor, odio...todo. Pero estas contradicciones que ahora me acontecen no las quiero, no las he pedido, y justo por eso llegan a mí. Se cumplen todos mis deseos de una forma que nunca había llegado a imaginar. Toda magia tiene un precio, me dijeron una vez. Todo deseo tiene un precio y, según cómo lo formules, o cuándo, puede cumplirse de la forma que menos esperabas.
Explícame si no eso de querer a una persona pero no estar con ella. Explícame también eso de odiar a una persona, y de repente mostrar afecto. Explícame por qué estoy escribiendo esto, si había prometido que nada me afectaría. Explícamelo con los ojos. Deja que te mire y comprenda. O mírame tú y entiende que ya no me río, que sueño demasiado y que aún escribo por ti.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Progresando

¿Razón? Miedo.

Si elimino el último recuerdo
que tengo de tus ojos,
si lo cambio por siete momentos
de felicidad espontánea, 
no quedará nada en mí
de lo más bello que nunca 
ha acariciado mi alma. 

Suplica desesperada

Cuántas noches he pasado
imaginándome a tu lado
la burbuja estalló. 

Pasa tanto y tanta gente
mostrándose indiferente
ya no sé qué siento yo. 

Y ahora me voy a dormir 
y no te reclamo aquí
o así intento convencerme. 

Después del dolor de abril
he dejado de sufrir 
hasta que llegue septiembre. 

Concédeme una tregua, 
deja que recomponga 
mi corazón. 
Abandono esta guerra
hasta que lo vuelvas a 
partir en dos. 

Y reír otra vez,
(¿para qué?) 
Si olvidé en tu piel
los restos de mi cordura. 

Y al volar y caer
sin querer, traspasé 
la puerta de la locura. 

Solo un soplo de aire 
te conduce hacia mí. 
Te quiero, dejar ir.
Valiente cobarde. 

Concédeme una tregua, 
deja que recomponga 
mi corazón. 
Abandono esta guerra
hasta que lo vuelvas a 
partir en dos. 

Y reír otra vez,
(¿para qué?) 
Si olvidé en tu piel
los restos de mi cordura. 

Y al volar y caer
sin querer, traspasé 
la puerta de la locura. 

Después de fumarte
no existes sino en mí. 
Pintemos claro el fin
para al fin borrarte. 

sábado, 24 de noviembre de 2012

¿Liberación?

Ese era el objetivo, liberarse, ¿no? Dejar de pensar, olvidarse de todo. Qué fácil parecía y como se ha complicado... Es verdad que he dejado de pensar, en todo, menos en ti. 

Se supone que debería estar feliz, y se supone que debería estar triste. No sé que se supone, porque no sé como debería estar ni como estoy. Risa histérica, lágrimas que nunca salen, que no sé que están esperando. Yo, por mi parte, espero que sean lágrimas limpiadoras, que te lleven lejos, pero nunca lo son. Nunca es nada de lo que yo planeo. Ahora vivo, sin que me importe nada, pero mi alma desea encontrar algo que le importe lo suficiente como para volver a dejarse ver libre. Que ya lo ha encontrado, me comunican... ah sí, pero no puede salir. No puede expresarse, y eso la está matando. Pero si es culpa suya... dile que pare de torturarse, que mire el cielo, que aprecie la belleza de otras cosas. Lo intenta, lo intenta, todo a su tiempo. Pues que tiempo tan malo está pasando por nada. Ya lo sabe ya, ¿y que quieres que haga? Te he dicho que lo intenta, pero es tan fuerte lo que la amenaza, que sus ganas de luchar no son suficientes. Solo le queda esperar, porque no tiene nada mejor que hacer, excepto estar triste. 

Y aunque me veas mostrando una sonrisa, como si no pasara nada, recuerda lo que acaece a mi alma, rota y vuelta a unir, en una inyección de repentina felicidad arrebatada, que la ha dejado descolocada, sin saber qué hacer o sentir. 

Porque al igual que lloramos de felicidad, reímos de tristeza. 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Pasa, pasa

Podríamos decir que un capítulo de mi vida se ha acabado. Por que yo he querido terminarlo. Sí, pero espero que no haya sido el último de la temporada. No sé si me entiendes. Tampoco me importa. Tan solo ''paso''. Vaya palabros utilizamos los jóvenes de hoy en día, ¿eh? Sin embargo no se me ocurre otra forma de explicarlo.
Para cerrar el capítulo tuve que pasar. Cuando todo importaba al máximo y ya no importaba nada, liberación.
Para continuar después del supuesto fin tengo que pasar. Que pase todo rápido. He enseñado a mi corazón a no mirar lo que no le conviene. O a mirarlo y que no le importe. Qué más da. ¿Ves cómo practico?
He descubierto, que cuando no piensas, no meditas ni reflexionas, las cosas simplemente suceden. Cuando sueltas un ' Pffs, no me importa lo que ocurra.' sincero, resulta que ocurre todo lo que habías estado esperando cuando sí te importaba. También he aprendido algo, eh. Cuanto más piensas, más esperas. Si no piensas, no esperas, y viceversa. Y cuando no esperas, pasa. Cuando pasas, pasa. 

No te voy a invitar a entrar, pues eso significaría pensar en ti, quienquiera que seas, preguntarme si querrás tomarte un café, que sucedería después y todas esas películas que en realidad no me gustan. Así que, yo estoy dentro, pero vuelvo a pasar. Y tú entra cuando te dé la gana, que aunque no te esté esperando, ni quiera, te recibiré con los brazos abiertos.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Toc, toc

¿Se puede?
¿Se puede dejar de querer de un momento a otro? ¿Habiéndolo intentado mil veces antes, y todas sin éxito?
Pues no lo sé. Lo que sé, es que a lo mejor no eres tan perfecto como creía. Tan mágico. Tan para mí.
Y mira que lo he pensado. Mira que he tratado de convencerme de esto. Todos los putos días. Todas las veces que he llorado por ti, me decía: ''Si es gilipollas, joder'' y nada. Nada hasta, ¿qué? Hasta que no hay nada de verdad. Bueno, vale. Puede que exagere. Claro que te pienso. Otra vez, todos los putos días. Pero ese pensamiento ya no le da un latigazo a mi corazón. No me hace querer tenerte aquí delante y soltarte 'TE QUIERO HIJO DE PUTA'. Simplemente me hace reflexionar. ¿Qué veía yo en ti? Claro que te lo puedo decir. Claro que lo sé. Y claro que me gusta. Por algo me marcaste tanto, ¿no?
Este momento no es de los peores que he pasado por ti. Últimamente no he tratado de borrarte. De arrancar esa parte de mí que te habías construido. Incluso puede que te haya querido más. Pero ya ves. Cosas que pasan, o que ya no pasan. Tal vez sea porque hace tiempo que no te miro a los ojos. Tal vez cuando me hables un día de estos me vuelva a derretir. Pero no lo creo. Espero que no.

Aún así, sigo queriendo que sepas todo lo que me ha pasado contigo, que has sido el protagonista de estos textos durante bastante tiempo, buena inspiración, sonrisas en ciertos momentos, lágrimas en otros... que lo sepas todo. ¿Para qué? Pues no sé, a mi me gustaría saberlo. Si he tenido tanto efecto en una persona, si ha llegado a amar mis defectos. Son cosas que se necesitan saber en la vida, digo yo. Y si no pues mira, es que yo quiero que lo sepas. Ya no para matar esa última esperanza, o para esperar que me cojas en brazos y me lleves a algún castillo, si no por más bien algún deber moral que tengo conmigo misma. Me lo debo. He prometido ser valiente. He prometido mirarte a la cara y que de mi boca salga un te quiero. Pero ahora mismo me estoy prometiendo que, en el momento en el que me vea capaz de pronunciar esas palabras, sea porque en mi mente se pronuncie un 'pero ya no'.

sábado, 3 de noviembre de 2012

¿Soy idiota o lo eres tú?

Creo que nunca encontraré la respuesta a esa pregunta. Reflexionemos. Supongo que yo, por creer que tú podrías serlo. Eso significaría darte más importancia de la que en realidad tienes. De la que yo quisiera que tuvieras. Si tú fueras el idiota, tendría que odiarte, y mi corazón no se ve capaz de hacerlo. Sigue buscando tus virtudes, desenterrando recuerdos que me hagan susurrar 'pero te quiero...' aún cuando la decepción se ha abierto paso varias veces por esa barrera de ilusión que me rodea. ¿Por qué no me dejas tirarlo todo a la basura? Si a ti ni siquiera te importa... 
Así que podemos afirmar que la idiota soy yo. Yo, dándole vueltas una y otra vez, a la misma pregunta, '¿qué piensas?' Pero si nunca te lo pregunto, ¿cómo lo voy a saber? Yo, comiéndome una tableta de chocolate y la cabeza. 

Si has leído esto, me darás la razón. Y sí pensaras que eres tú el idiota, házmelo saber, y dejemos juntos de serlo. 

martes, 30 de octubre de 2012

Lo Bello y lo Bestia

Si alguna vez has querido tan fuerte que sentías que ibas a reventar, lo sabrás. 
Sabrás que no es sano, que al final acabará destruyéndote. Tanto como si ese amor es correspondido como si no, te perjudica, te duele. En un caso no puedes entregarlo, y amenaza con desbordarse de tu pecho, pero las barreras a punto de resquebrajarse de la incertidumbre, del temor al rechazo, de la certeza... lo contienen. 
Ese amor es la luz que se filtra por debajo de una puerta cerrada. 
Y si es verdad que puedes entregarlo, y pensar 'Soy completamente feliz', el miedo a que esa felicidad pueda desaparecer de un momento a otro, por cualquier causa, hacen de ese un amor doloroso, que acaba en una sincera sonrisa ácida. 
Amar de forma insana. 

En cambio, existe un remedio. Si se puede amar de forma insana, ¿por qué no de forma sana? Vivir en un mundo de cielo rosa, siempre cogidos de la mano, mirándonos a los ojos y encontrando... afecto, pero no amor. 
No se debería llamar amar de forma sana, porque si no duele, no es amor.
No es amor si no saltarías al vacío por esa palabra, si no llorarías lágrimas amargas ante momentos difíciles. 
No es amor dejar las cosas pasar. No vale con mirar y sentir un agradable cosquilleo, tienen que ser huracanes los que azoten tu interior, tsunamis que saquen a flote cosas que jamás pensarías en decirle a una persona. Sentir fuerte las emociones.
Y eso, lo niegues o no, duele. 

Solo me queda decir que, ¿no acabaremos muriendo igualmente? 
Si es así, prefiero autodestruirme lentamente junto a ese ser querido, que mirar el amor a través de un cristal empañando y vivir engañado para siempre. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Caricias traidoras

No sé que daría, amor
por volver a oír su voz. 
Agarrado a su cintura 
se esfuman todas mis dudas.

Beso a beso en el colchón
practicamos rock n' roll
Aunque caiga en la locura 
llegaré hasta su luna. 

Te busco, me pierdo.
Escucha, te quiero.
Abrazas mi cuerpo, 
desprecias mi interior. 

¡Qué más da, sin mirar! 
Laberintos de cristal 
si se escapa de mi cama. 
Uno más al que besar
mi olor se convertirá 
en colección sobre su almohada. 

Cada noche en su balcón 
me convierto en trovador. 
Puede parecer princesa 
no lo es tanto cuando besa.

Enredando ilusión
rompe en dos mi corazón. 
Las cartas sobre la mesa 
estalla mi puta cabeza. 


Te busco, me pierdo.
Escucha, te quiero.
Abrazas mi cuerpo, 
desprecias mi interior. 

¡Qué más da, sin mirar! 
Laberintos de cristal 
si se escapa de mi cama. 
Uno más al que besar
mi olor se convertirá 
en colección sobre su almohada. 

Y grito, espero. 
Repito, te quiero. 
Cuando ardo en tu fuego, 
destrozas mis sueños. 

Todos mis anhelos. 


martes, 2 de octubre de 2012

No lo creo

Sólo pedía bailar con la felicidad... aunque fuera un rato.
Y no, felicidad no era besarse apasionadamente borracho con algún desconocido en un descampado para aliviar tensiones.
Felicidad era tumbarse al sol junto a alguien querido y contemplar el sutil movimiento de las nubes. Ver las horas pasar sin que importara el hacer algo o simplemente escuchar una y otra vez la misma canción. 
Sólo pedía alguien con quien hacer esas cosas. Tirarse tarta a la cara y luego limpiar juntos el desastre. Alguien con quien discutir todo el tiempo,  alguien que le quitara la razón. 

Oía murmurar; no es para tanto, si quisiera ese alguien podría tenerlo, ¡mira cuánta gente en esta fiesta!

¡Oh, has caído en mis brazos! ¡Me has guiñado el ojo! ¿No serán los efectos de ese cubata que tienes en la mano? 
'¿Seguirás abrazándome cuando la luna se oculte? ¿Cuando dejes de volar y pongas los pies en el suelo?'

Y la respuesta siempre era la misma; ninguna de esas personas estaría para componerle una canción, ni para comprar libros nuevos, ¡¡ni para nada!!

 Más tarde le insinuaban los demás, ¿desesperación? Lea el título. 

No lo entendían, y tal vez nunca lo hicieran. No quería sentirse querido una noche, si no para siempre. 
No quería besos falsos, le bastaba con miradas sinceras. 

Eso era mucho más difícil de encontrar que un trébol de cuatro hojas. ¿Dónde estaría el suyo? ¡Quiero comerme ya mi media naranja! Probar su sabor... 

Y confundiendo términos noche sí, noche también, se iban a dormir con la seguridad de que estaban haciendo las cosas bien. Pobre mundo. 


domingo, 16 de septiembre de 2012

La solución fácil

Olvídalo, no te quiere. Vaya tajo en cualquier corazón acabas de dar. Y mientras observas tus manos manchadas de sangre repites: 'Realista, soy realista.' 
Mi pregunta es: ¿Realismo o pesimismo?
¿Soy yo demasiado optimista o puede ser que tú te des por vencido más fácilmente?
No estaría de más un '¡inténtalo guapa! Oye, que tú puedes.' Es muchísimo más sencillo dejarlo pasar, convencerse a uno mismo de que es imposible y a otra cosa mariposa.
Pero cuando la solución fácil no da resultado, porque quieres de una manera demasiado complicada como para poder aplicarla, lo que necesitas es ánimo, afrontar lo que venga con una sonrisa, y no lamentar en cada esquina tu despecho.
Y qué debería hacer aquel llamado amigo, ¿empujarte hacia un pozo de negrura? No, gritar desde la superficie palabras de ánimo, que salir no es tan difícil, y que cuando lo hayas conseguido, allí estará con una manta y un abrazo para ti.

martes, 31 de julio de 2012

Buenos días,

Quizá lo más raro de esta mañana de verano sea que, después de haberte imaginado más de cien días despertando a mi lado en mi cama, hoy estés en ella. Aunque quizá lo más extraño sea que, aún teniéndote a menos de 20 centímetros de mi piel, no pueda extender la mano y que mis dedos prueben el suspiro de tu mejilla.
Tantos años, tantos, imaginando el momento perfecto; cuerpos tumbados al sol, que barrería con sus rayos la tristeza, trozos de verde clavándose en nuestros cuerpos, juntos, muy juntos, y AMOR, sí, amor, no podía faltar para terminar de completar el sonido de la palabra felicidad.
Queda muy bonito todo, ¿no? Adivina qué falta, qué toca ahora; una pequeña ración de desesperanza, la tristeza que se había llevado el sol, y que escondía esperando que mi alma nunca pudiera encontrarla. Esperando no despertar nunca, que nunca se retirara el despistado brazo que medio cubría mis hombros, que el tiempo se parara...


Pero aquí está, yo, clavándome clavos oxidados directos en el corazón, no puedo parar de buscarla, o simplemente no puedo ignorar el hecho de que mi momento perfecto ha pasado y aún le falta un ingrediente, AMOR


...

miércoles, 27 de junio de 2012

Tu presencia no cabe en un título

Intentan animarme con palabras vacías, creyendo que están llenas de positivismo. La vida no es tan puta, dicen. El Sol saldrá cada mañana por el este, y un chupa-chups puede endulzar un poco tu amarga existencia. 
El tiempo pasa en mi contra, y para ellos es un tiempo perfecto, de risas y juegos. Si no han conocido otra cosa, ¿por qué razón habrían de estar tristes? 
Pero yo, aunque solo haya sido rozando con la punta de las pestañas, he llegado a percibir una dicha mucho mayor que el sabor de tu helado favorito. 


Poder acariciarte sólo en sueños y despertar con un abismo en mi cama. Percibir la forma de tu cuerpo a mi lado, extender la mano y agarrar solo aire. Conformarme con el olor a jabón y a sudor que me llega cuando pasas por mi lado, concentrado en la dirección de tus palabras hacia alguien que no soy yo. 


Esas, son sensaciones que ni la música, ni el chocolate, ni las mil frases que formules para hacerme sentir mejor pueden arreglar.


No intentes consolarme si nunca has querido así. 

sábado, 23 de junio de 2012

Necesidades absurdas

Una canción desgarradora y repleta de palabrotas es lo que necesito en este momento. No se por qué, ni desde cuando, yo, tan recatada que siempre he sido, me atrevo a escuchar e incluso a decir la palabra puta y sonreír. No es que vaya a morir si no escucho un joder esta noche, pero es cierto que, joder, me sentiré mucho mejor. 
Romper los cristales y gritar, o chillar, que suena más desgarrador, mientras pienso en ti y me desgarro de verdad.


''Por qué sera, que salgo a la calle sin nada que hacer, pregunto al cielo si follar o querer, y el hijo de puta se pone de tormenta.'' 



viernes, 22 de junio de 2012

Tiempo

Vivimos en un mundo donde las personas se enfrentan resguardadas tras una pantalla de ordenador. Vivimos en un mundo donde el humo y los rascacielos son más importantes que un sauce llorón. Vivimos en un mundo oscuro. Vivimos en un mundo de constante movimiento y agitación, pero no el sutil movimiento que podría llevar una hoja al desprenderse de la rama a la que ha estado adherida tanto tiempo, si no un movimiento rápido y desgarrador que afecta hasta al más pacífico koala que dormita en su árbol. Vivimos en un mundo gris cuando debería ser azul. Vivimos en un mundo cruel cuando debería ser maravilloso. Vivimos en un mundo plagado de mentiras y de injusticias. Vivimos entre mucha gente y pocas personas. Vivimos en un mundo contaminado, y no solo me refiero al medio ambiente. Vivimos en un mundo demasiado pequeño para nosotros, aunque nos debería quedar grande. Vivimos en un mundo que no debería ser nuestro, si no pertenecer nosotros a él y agradecer que esta esfera azul esté siempre aquí para acogernos. Vivimos en un mundo. El que tenemos, o lo que hemos hecho de él. 


Podemos volver a tiempos mágicos de cuevas, de nieve y de hogueras.
A momentos donde el agua caía con estrépito y con un grito se derrumbaba una montaña.
Al instante donde ver florecer un arco iris. Donde las pieles se rozaban sin prisa. 

jueves, 21 de junio de 2012

Impertérrito


Me he dado cuenta de que mi vida era una espiral de colores y sentimientos demasiado efusivos, sin ningún sentido. Creía que sentir algo conllevaba una pizca de alegría, y otra de penas y poesías. Pero hay otra clase de poesía que expresa más que las pocas palabras que puedan llegar de un balazo a tu corazón. Creía que con una frase corta conseguiría que me prestaras más atención que con un magnífico texto que la mitad del mundo no llegaría a comprender. Pero ya ves, aquí estoy, cambiando mi opinión y mi percepción del mundo, de ti y de las ciudades una y otra vez, a ver si así ves mi pelo ondeando al ritmo de un viento inexistente y te das cuenta de una vez de todo el empeño que estoy poniendo en que leas unas palabras que probablemente nunca te escribiré.
Creía que sentir algo conllevaba emocionarse con algún solo de guitarra de la Ley Innata, cuyas notas perforan los oídos y te hacen suspirar de amor y gritar de odio y frustración, todo en una misma canción. ¡Creía que sentir algo conllevaba sentir algo! Pero ahora, escribiendo tanto y tan poco, me he dado cuenta que siento más de lo que nunca he sentido, en este falso vacío de sensaciones que amenazan con desbordarse cualquier día como acostumbraban, pero que de momento están guardadas quien sabe dónde, al borde de una cascada que suena como agua, pero es el murmullo de muchas voces pronunciando tu nombre.




Ahora ya no sonrío cuando bromeas conmigo, o sí lo hago, pero no pensando en que estamos hablando y la felicidad que eso me producía. He caído en un pozo que yo misma he creado, un pozo que he ido llenando de esperanza, y que a la hora de vaciarlo, descubro que no hay nada que sacar, y ese hecho es mucho más terrible que ese remolino de sensaciones, alegrías y locuras que volaban por mi cabeza y me llevaban en sueños hasta ti. Todo eso se ha vuelto contra mí, y ya no me hace sonreír. Me hace volver la cabeza y escuchar rap, rap en inglés para no entender nada de lo que dicen sus letras y así no sentirme identificada con lo que describen.Rap en inglés, con una melodía constante que no me haga estremecer ni pensar en lo maravilloso que sería el mundo a tu lado. No quiero más sentimientos, no quiero más amor, no quiero tristeza, ni alegría, ni dolor. Ya no quiero nada. Quiero dejar de sentir, y eso es lo que hecho. Pero no se puede dejar de sentir, y por eso ahora amenaza un inmenso vacío a mi interior, aderezado con esa impronta de ti que nunca se va del todo, y que es peor que las devastadoras sensaciones de antes.

martes, 19 de junio de 2012

¡Atención!

Hoy vengo a hablaros del arte. ¿Qué es el arte? Muchas veces te habrás preguntado: ¿Esa pared con tres puntos de colores es arte? ¿Ese bote de tomate es arte? 
 Para mí,
un trozo de nube es arte, una flor a punto de abrirse es arte, el olor del verano es arte.
La lluvia es arte. Los rayos de Sol sobre cierta piel son arte.
Un pájaro cuyo vuelo desafía el sentido de giro del mundo es arte. 
La música por supuesto es arte. Una sonrisa es arte. 
Una calle de Lituania, un dibujo en un papel desgastado, un solo de percusión resonando en mis oídos. Una pelea en el barro es arte, un grito es arte, una guitarra junto al fuego es arte...
                        ESPERA. ¿Arte= felicidad?




Probablemente. 

miércoles, 13 de junio de 2012

Hey,

¿Qué ha pasado? ¿Volveremos a encontrarnos? ¿Es que acaso nos hemos perdido? 
¿Y eso de hablar? ¿Y eso de quererse?
¿Y eso de preocuparse por el otro? 
¿Y eso de no hacerse daño? 
¿Y eso? 

Dices... y yo digo, como antes, piensas... y yo pienso ¿como antes? 

(Si estamos en el después.)

jueves, 7 de junio de 2012

Llamémosle Y

De siempre, X ha sido lo que había que encontrar, el sentido de nuestros problemas matemáticos. Y, en la vida real, también nos pasamos una gran parte de ella buscandola. ¿Qué es? ¿Un sentimiento? ¿Una persona? ¿Una canción? 
Bueno, y cuando lo encontramos, cuando creemos que todos nuestros problemas están solucionados y la ecuación resuelta, ¿qué pasa? Que aparece Y. ¿Qué es Y? Y es esa complicación imprevista. Esa pequeña letra que convierte la ecuación en una de dos incógnitas. Hemos encontrado a X, pero, ¿y la Y?
Y es ese estado de ánimo eufórico y depresivo a la vez. Y es la letra que sobra en la ecuación. Y es lo que te recuerda que no todo es perfecto. Y no es X. X no es para Y

martes, 5 de junio de 2012

HOLA

Si te soy sincero, te iba a comparar con la música, porque no hay persona más perfecta que tú con todos los defectos que posees. ¿Y qué hay más perfecto que la música? ¿Cómo si no podría expresar lo que eres? 


La nota más aguda que escuches, la letra más profunda que leas, el silencio más cargado de emoción que sientas. Eso eres tú. La risa más alegre que oigas, el color más brillante que veas, el caramelo más dulce que comas. 
Y sin embargo, también eres la broma más sarcástica que cuentes, el toque más ácido que encuentres, la voz que más rebelde se alce. Eso eres tú. El grito más fuerte, el golpe más grande, la mirada más penetrante. 


Si te soy sincero, te iba a comparar con la música, pero no me corresponde a mi hacerlo.
Si te soy sincero, te iba a decir te quiero, pero no me corresponde a mi hacerlo. 

jueves, 31 de mayo de 2012

Acorde desafinado

¿A quién le gusta una canción perfecta? 
No hay nada comparable al desliz de una cuerda de guitarra, desviándose por un momento de la nota que iba a emitir. O a oírte tocar y que de repente te equivoques, pero sigas rasgando las cuerdas, totalmente metido en la canción. Haciéndola tuya. Sintiendo la música.
Qué sexy que me mires mientras el tema acaba, cuando todavía queda esa impronta eléctrica indicando que aún no os pueden echar del escenario. No mientras quede un zumbido salido del grunge que alimente nuestros oídos. No mientras se siga recordando a Nirvana. No mientras el público siga pidiendo a gritos otro bis. 
Y entonces, cuando acabe el último golpe de batería, y parezca que se va a hacer el silencio, llegará el ensordecedor bramido del público, que es tan importante como la canción, sino una parte de ella. 
Qué sexy una voz rota, susurrando unos versos compuestos por el alma conectada a ella. Que hablen de amor, de olvido, en definitiva; de sentimientos. Porque no hay música sin locura, ni música sin tristeza, y menos sin dicha. Pues lo que le da sentido a ese entramado de palabras y notas es justamente el sentido que queramos darle. 

Un sentido discordante, medianamente equivocado, que entre a patadas en mi pecho y me arranque el corazón para enseñarle el arte de la poesía y los bemoles y luego devolvérmelo imbuido de palabras, deseando volver a escuchar el agudo violín que lo hizo despertar. 

lunes, 28 de mayo de 2012

Contradicciones

Vamos a bailar bajo la lluvia y vamos a reirnos bajos el sol. 
Vamos a cantar y a disfrutar de los silencios. 
Vamos a respirar y a contener el aliento. 


A hacer el amor y la guerra.


Vamos a cansarnos y a descansarnos. 
Vamos decir lo que nunca diremos.
Vamos a ser buenos... y a ser malos.


A admirarnos y a insultarnos. 


Vamos a amar el mar y a amar la tierra. 
Vamos a perdernos y a encontrarnos. 
Vamos a vestirnos... y a desvestirnos


A querernos y a odiarnos.


-No es una contradicción; es que lo quiero todo.- 


domingo, 27 de mayo de 2012

Si no tuvieras miedo, ¿qué harías?

Que el sol resplandeciera sobre nuestras pieles escondidos entre briznas de hierba cubiertas de rocío
Despertar cansado después de haber pasado el día y la noche a tu lado, corriendo, gritando y riendo. 
Mirar al cielo y maravillarme de su azul
Mirarte mientras un atardecer nos mira a nosotros. 
Que sonara una guitarra en mi oído derecho y un te quiero en el izquierdo. 

Si no tuviera miedo, dejaría de pedir deseos a las estrellas fugaces. 




sábado, 26 de mayo de 2012

Olvido

Estaba tan ocupado escuchando canciones sobre el desamor,
que se me olvidó como sonaba tu voz.
¡OH NO! ¡Si es lo que quiero!
Me voy a envolver los oídos en guitarras de rock,
para no pensar.
Para no pensar en tí.
Para romperme y arreglarme.
Y alegrarme.


Pues, cómo si no podría dejar de recordar,
los matices, las historias,
tus deslices y sueños de gloria


Estaba tan ocupado lamentando que te quería,
que se me olvidó tu rebeldía.
¡OH NO! ¡Si ese era mi plan!
Voy a beber hasta llegar a la luna,
para dejar de respirar.
Para dejar de respirar por ti.
Para encerrarme y luego abrirme.
Y ser libre.


Pues cómo si no podría dejar de recordar,
las risas, las llamadas,
tu olor, y la brisa que brota de tus dedos al rasgar las cuerdas de una guitarra...


... si tú eres el compás que me marca el viento.











domingo, 13 de mayo de 2012

¿Madurar? Qué va.

¿Qué hago aquí mirando al cielo? Esperando, ¿ a qué? ¿A que caiga una tormenta y venga mi amor verdadero a salvarme de la lluvia? (¿O a besarme bajo ella?)
Pues sí, que quieres que te diga, para qué te voy a mentir, es lo que he venido haciendo de un tiempo a esta parte, sin darme cuenta y a la vez consciente, salía a pasear con la esperanza de que surgiera una historia de amor perfecta de debajo de un flyer tirado en la acera.
Y claro, como es lógico, y perfectamente comprensible y esperable, no aparecía ningún caballero andante que me tirara los libros y se quedara prendado de mí. Ni aquí, ni a 500 km de distancia.
Así que ahora salgo, y miro las flores, las casas, los niños, las sonrisas, que me hacen más bien que una vana esperanza. 
Pero seguiré mirando al cielo, ya no con el propósito de que caiga alguien para mí de él, si no porque me gusta. Y punto. 


¿Despertar? 
A lo mejor. 

domingo, 6 de mayo de 2012

Hay muchos peces en el mar

O eso dicen. Las parejas se separan a cada segundo que pasa, y al siguiente, cada miembro ya está eligiendo de nuevo un vestido de novia. ¿Cómo han encontrado tan rápido otra vez ese sentimiento que dicen que es único? Te quiero, ahora no, ahora nos casamos, ahora me enamoro de otro. De un plumazo. Cuatro palabras bonitas, una cena, y ya están dejando al amor de su vida por el siguiente amor de su vida. Amor de su mes debería llamarse. De cuatro o cinco años tal vez. La llama se apaga, poco a poco, y de pronto uno de los dos emprende la búsqueda de otra cerilla que vuelva a prender su corazón, a hacer que cante bajo la ducha, a pintarse la uñas y a bailar en calcetines sin ningún motivo. 
Igual es al contrario, ¿o no? Colgado de una persona, y esta ya ha encontrado un pez que la hace feliz, o sencillamente tú no eres ese pez. ¿Qué se le va a hacer? Hay muchos más, ¿verdad? Alguno te escribirá canciones o te sacará a bailar, y todo arreglado. 
Totalmente desvalorizado, así es como tenemos ahora al amor. Puede que sea un punto de vista, o no, pero ahora mismo, en este momento, para mí solo hay un pez en está ciudad inundada de humo y no de burbujas. Un pez que parece estar hecho para mí, al que llevo esperando mucho tiempo con un libro bajo el brazo.
 Y ahora, completamente distinto y exactamente igual a como lo había imaginado, entra devastándolo todo, sin llamar, y sin preocuparse si hace daño o no. Pues, ¿él qué sabe si es mi pez o no? Como dicen, hay muchos peces en el mar, ¿cómo iba a fijarse en mí entre tanta gente? 
Él ya ha encontrado al pez con el que quiere pasar el resto de su vida, pero su pez no lo ha encontrado a él. Qué jaleo. ¡Es muy difícil encontrar el amor y que él te encuentre a ti! ¡Es muy difícil ser feliz! ¡Es muy difícil hablar con metáforas de peces!
Pero, a pesar de todo que he dicho, miles de parejas se casan cada día, se quieren, se acuestan. 
A mi me cuesta entregarme a alguien. Mucho. Y cuando por fin he encontrado alguien al que estoy dispuesta a darle mi vida, resulta que no la quiere. Quiere la de otra persona, porque hay muchos peces en el mar, ¿por qué absurda casualidad del destino iba justo a querer la mía?